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El Blog de Ramón Linarez

La Lucha Apenas Comienza

12 Agosto 2022 , Escrito por Ramón Linarez

“que si la lucha se dispersa no habrá victoria popular”

Alí Primera

 

La clase trabajadora venezolana se encuentra nuevamente en pie de lucha ante la flagrante y grosera lesión y violación de sus derechos laborales. Por primera vez en la historia, el Estado venezolano cancela el bono vacacional del sistema educativo del país en todos sus niveles (desde la educación maternal hasta la universitaria) de forma fraccionada en al menos 8 porciones, una por mes.

Todo esto, sin mencionar que anteriormente y de un solo golpe se emitió un instructivo para toda la administración pública reduciendo o modificando en perjuicio de la clase trabajadora, de forma unilateral beneficios laborales logrados a través de la lucha de esta (prima de antigüedad, prima de profesionalización, entre muchas otras).

Lo cuál parece insólito que suceda en un gobierno que se declara revolucionario y socialista, con un presidente que se vende publicitariamente como el presidente obrero. En este contexto, es cuando más se ha lesionado y vulnerado a la clase trabajadora tomando como bandera justificativa el tema trillado de las sanciones o medidas coercitivas unilaterales impuestas por el gobierno de los EEUU de Norteamérica, sobre las cuales no pienso ampliar puesto que este tema es demás conocido en el país, así como sus efectos.

Acá me detengo para reflexionar, sobre como es que hemos sido capaces de medir cualitativa y cuantitativamente el impacto de las sanciones (lo externo) y no hemos dedicado la misma atención a establecer métricas para cuantificar -a pesar de lo difícil que es- la corrupción administrativa y la ineficiencia (lo interno). Para conocer cuál es el impacto económico cuantitativo y cualitativo social que estos y otros flagelos han ocasionado a la población, para medir y conocer el impacto de estos flagelos en y a la crisis económica, política, social y ética que atraviesa el país y sus ciudadanos.

La clase trabajadora comienza su periplo, sale a la calle a protestar de manera constante por todo el país, utiliza las redes sociales para expandir su lucha y la calle para reafirmarla. Desde algunas esferas afines al gobierno nacional y desde el fanatismo político alegan que el presidente desconoce la situación, trasladando la responsabilidad solo a la oficina nacional de presupuesto (ONAPRE), como si esta instancia tomará decisiones por sí misma.

De pronto, ¡Sorpresa! El 08 de agosto del presente año en un acto público televisado, dos docentes denuncian la situación al grito “Maduro ONAPRE nos robó el bono vacacional” y el presidente escucha y suelta la frase “eso no es así”, se cae por sí mismo el mito, el presidente esta plenamente consciente de la situación, ha quedado claro y evidente. En el mismo acto pide a Escalona que las docentes sean llevadas ante él para explicarles “la verdad” al terminar el acto, pero porque no dice “la verdad” públicamente para que todo el país la conozca, esta situación deja muchos vacíos y lagunas, deja espacios para las especulaciones de todo tipo y para a través del pensamiento crítico poder inferir.

El presidente de la república en el mismo acto declara que la derecha alimenta la protesta de los trabajadores, como se debe o se puede traducir eso, cuando en el país prácticamente no existe oposición desde el punto de vista de liderazgos no de los ciudadanos de a pie. ¿Llama el presidente en su ceguera derechistas a los trabajadores que reclaman los derechos que les han sido vulnerados? Un presidente que en su trayectoria de vida ha sido sindicalista, un presidente obrero.

¿Llama el presidente y otros dirigentes de gobierno a descalificar la protesta reivindicativa laboral genuina de la clase obrera venezolana, tratando ellos también de hacerla político-electoral?

Permítame Sr. presidente expresarle que nuestra lucha, la de la clase trabajadora venezolana no es político-electoral, sino laboral y reivindicativa. No podemos permitirnos el vulgar atropello que desde su gobierno hacen contra nosotros los trabajadores, contra nuestras familias y muy específicamente contra el sistema educativo en todos sus niveles y dimensiones. No podemos permitir además que descalifique nuestra lucha o que amenace con tácticas adeco-copeyanas -que su gobierno crítica- el llamado legitimo que tiene la clase obrera y trabajadora a un paro nacional indefinido hasta tanto se resuelva su situación y le sean sus derechos y beneficios laborales reestablecidos.

Vale la pena mencionar, que tampoco nos sentimos representados por los sindicatos y federaciones que han aceptado esta atrocidad, esta aberración desvirtuando sus funciones, poniéndose del lado del Estado patrón, pero esto es positivo porque ha permitido que las caretas se hayan caído, han quedado al descubierto ante el país estos pseudo dirigentes sindicales y la historia se encargará de hacer justicia.

El gobierno tiene en sus manos la solución, lo cual bastaría con producir dinero inorgánico como lo hacen todos los gobiernos del mundo a través de sus bancos centrales, pero no lo hacen porque aplican la teoría monetarista de Friedman, alegando que dicha medida generaría inflación y que es insostenible por la caída real del producto interno bruto (PIB) durante los últimos años, como si los precios de los bienes y servicios han parado de subir desde el aumento presidencial de marzo, como si ellos hubiesen controlado la hiperinflación perse, sin tomar en cuenta acuerdos con actores y agentes externos a la política nacional.

Ni el dólar paralelo negro, ni el dólar BCV responden a la economía real ni han dejado de subir en lo que va de año, devaluando la moneda nacional y reduciendo nuevamente el ya maltratado y escaso poder adquisitivo de los venezolanos. Entonces los vacíos que toca llenar en busca de respuestas coherentes y lógicas me hacen preguntarme ¿A qué juega el gobierno nacional cuando toma este tipo de medidas? ¿Qué busca? ¿Espera que la clase trabajadora simplemente las acepte porque sí? ¿Espera que la comunidad de profesionales del país probablemente los más preparados académicamente de Latinoamérica acepten estas medidas sin argumentos sólidos? ¿Qué es más contrarrevolucionario, la protesta genuina o la medida tomada de violar los derechos laborales?

Cómo es el que gobierno que se reivindica como revolucionario y socialista, protector de los más desfavorecidos, emplea como política económica una teoría desarrollada en uno de los centros de pensamiento ideológico global, la fatídica Escuela de Chicago, que junto con el Instituto Tavistock (Inglaterra) y la Escuela de Frankfurt (Alemania) han sido y siguen siendo centros de control de masas, desarrollando a lo largo de su historia diversas teorías en diferentes áreas del saber para experimentar sobre todo en los países subdesarrollados o en vías de desarrollo como el nuestro. Esta Escuela de Chicago es un centro de ingeniería social.

Pero, el único argumento que expresan o ponen de manifiesto a la seriedad de propuestas, críticas y personas que no estamos de acuerdo con las medidas que se vienen adoptando es la descalificación, llamándonos de todas las formas posibles, lo cual deja mucho que decir de quienes se encuentran cumpliendo responsabilidades de gobierno, demuestran falta de ética, es decir, incoherencia entre lo que pregonan con sus discursos y declaraciones y lo que hacen, en las medidas que adoptan contra la clase trabajadora. No puedo dejar pasar, que muchas de estas personas que hoy alzan su voz contra las políticas y acuerdos laborales que hoy son descalificados como derecha o izquierda trasnochada son los mismos que con sus argumentos crearon una atmósfera encapsulada, crearon un escenario propicio para que el gobierno nacional trasladará todos los males, fallas, errores, deficiencias, etc., etc.… del país a las sanciones. Son ellos también en parte responsables por la situación por sobredimensionar una situación, dejando de lado el tema de la cultura organizacional de la administración pública en todos sus niveles y dimensiones del poder sumergida entre la más rancia corrupción, ineficacia e ineficiencia histórica. 

  Son estas medidas las que hacen pensar que quienes se encuentran al frente del gobierno, “la dirección colectiva de gobierno” ha traicionado a su pueblo, que un hombre de a pie que llegó al poder ha sido seducido por las mieles de este y le ha dado la espalda al pueblo. El pueblo esta cansado de populismo, de discursos abstractos que solo buscan mover la emocionalidad de las personas a favor de intereses político electorales, pero que, en lo concreto, allá en el barrio no solucionan ni resuelven nada, no llevan comida a la mesa, por ejemplo.

La frase “gobierne quien gobierne los derechos laborales se defienden” no es un simple eslogan, es la expresión lingüística de años de lucha y esfuerzo, es la consagración poética de la sangre, sudor y lágrimas de la historia de la clase trabajadora venezolana en defensa de sus derechos laborales, que hoy se hace presente y vigente. Es la frase que nos recuerda que, ya sea, que estemos en un gobierno revolucionario socialista o capitalista salvaje nadie puede lesionar, violentar y robar nuestros derechos y beneficios laborales a nombre de un ismo.

Camarada presidente la historia le da la oportunidad de rectificar, si no quiere que esta lucha se politice comience Ud. y su gobierno por despolitizar la situación también; dele al pueblo lo que es del pueblo y el pueblo sabrá corresponderle.

 

Atte.

Ramón Linarez

Licdo. En Administración y Gestión Municipal.

Docente Universitario.

 

 

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