LA NECESIDAD DE LA ARTICULACIÓN GUBERNAMENTAL
Las relaciones intergubernamentales en Venezuela se convierten más que una estrategia, en una perentoria necesidad de las instituciones, organismos y entes que forman parte de la administración pública, en un país que constitucionalmente se declara como un estado federal descentralizado. Estas relaciones deben observarse desde dos (2) perspectivas o puntos de vista primordialmente. El primero de ellos es el plano “político”, el cual debe concentrarse en generar mayor democracia e impulsar y generar participación ciudadana, creando estructuras organizativas de información a través de los actores sociales, privados y de los propios miembros del poder público, en sus distintos niveles jerárquicos o lo que se conoce como las dimensiones organizativas (horizontal y vertical), con el único fin de unificar esfuerzos y satisfacer las demandas y exigencias de un colectivo plagado de necesidades. En segundo lugar esta el plano económico, el cual consiste en impulsar y fomentar el nuevo desarrollo institucional y el federalismo fiscal, este último tiene que ver con la descentralización de los recursos monetarios o financieros y de los ingresos propios de los estados y municipios tanto los constitucionalmente establecidos, como los provenientes mediante leyes especiales. Pero estas relaciones intergubernamentales solo serán posibles si los poderes públicos del país se articulan, coordinan esfuerzos y trabajo en pro de la sociedad, permitiendo el libre desenvolvimiento de los estados y municipios en lo que respecta a sus competencias exclusivas y coadyuvando estos con el gobierno central en las materias y competencias concurrentes, encaminados y direccionados por un mismo objetivo y meta. Lo anteriormente mencionado se realizará con la puesta en marcha de políticas públicas efectivas, donde participen activa y protagónicamente todos los actores sociales, privados, políticos y gubernamentales beneficiados por dicha política en igualdad de condiciones, en forma de redes, lo que permitirá crear mecanismos de control y evaluación de las políticas y los recursos, además de poner en funcionamiento los existentes. En pocas palabras, lo último dicho consiste en incorporar a la sociedad al proceso de generación de políticas públicas (toma de decisiones, establecimiento de la agenda política, selección de la opción, implementación, control y evaluación). Todo esto será posible primero con voluntad política de todas las partes involucradas directa e indirectamente y por otro lado, mediante la elaboración de una planificación estratégica, efectiva, flexible y participativa, que utilice e implemente sistemas de información social y gubernamental para el logro de los objetivos y metas propuestas y planteadas. Solo así lograremos alcanzar unas verdaderas y estrechas relaciones intergubernamentales e interinstitucionales con la participación activa y protagónica de la sociedad en general como ya se hizo mención, por ende, le daremos vida a nuestra constitución, transformando y convirtiendo al país en un estado federal descentralizado, con crecimiento y desarrollo económico, bienestar social y estabilidad política sin precedentes.
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